El origen de Teror puede buscarse con anterioridad a la conquista de Gran Canaria por la Corona de Castilla, a finales del siglo XV, si bien su población debió de ser poco numerosa hasta comienzos del proceso de colonización, como así lo atestigua la escasez de restos arqueológicos hallados en el municipio, de los cuales destaca el poblado troglodita de Guanchía. De hecho, su nombre deriva del topónimo aborigen Therore o Terori, del cual, en la actualidad, desconocemos su significado. La génesis histórica de la villa de Teror está unida a la aparición de la imagen de la Virgen del Pino, convirtiéndose a partir del siglo XVI, con la creación de la Parroquia en el año 1514, en el centro de peregrinación de la isla de Gran Canaria. Se desconoce con exactitud la fecha de la aparición de esta imagen, aunque, según algunas referencias, el obispo Juan de Frías la visitó el ocho de septiembre de 1481, fecha en la que actualmente se conmemoran las fiestas en honor a Nuestra Señora del Pino. En torno al templo, erigido junto al pino donde se produjo la aparición mariana, surgió el núcleo urbano en el que se construyeron las casas señoriales y palacios de la burguesía terrateniente de la zona. A partir de entonces se configura uno de los núcleos de población más importantes de la Isla, contando con Alcalde Real desde esa centuria.