La peculiar arquitectura de las antiguas casitas sobre la misma línea de playa y las barcas y redes sobre la arena en la Barriada de Pescadores, mantienen el sabor marinero del que hasta los años 60 fue un pequeño núcleo de pescadores.Pero, ante todo, La Antilla es la playa por excelencia de Lepe. Tres kilómetros de arenas finas y doradas bañadas por el Atlántico que se han convertido en un punto neurálgico e imprescindible del turismo durante el verano, aunque sin perder nunca esa esencia añeja que le confiere un atractivo especial. Descansa junto a ella la Torre del Catalán, vestigio de la torre de vigilancia construida a finales del siglo XVI para alertar los ataques piratas, y punto desde el que se obtiene una magnífica vista panorámica del Paraje Natural Marismas del Río Piedras y Flecha de Nueva Umbría.Imprescindible para el visitante saborear la gastronomía de la zona en los restaurantes y chiringuitos de La Antilla, donde pescados, mariscos y moluscos son las grandes estrellas. La playa de La Antilla está certificada con la Q de calidad, Sicted, Ecoplayas y accesibilidad, con un punto accesible y varios practicables, ofrece al visitante una variada oferta de ocio con actividades náuticas, infantiles y deportivas.